El Gobierno alemán y la entidad estatal Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW) acordaron ayer inyectar 1.500 millones de euros (2.175 millones de dólares) en el Banco de Industria Alemán (IKB) para evitar su insolvencia.
El ministro cristianodemócrata de Economía, Michael Glos, y el socialdemócrata de Finanzas, Peer Steinbr ck, informaron en Berlín de que el Estado aportará 1.000 millones de euros (1.450 millones de dólares) de esta inyección de efectivo.
Las entidades de crédito alemanas, públicas o privadas, aportarán los 500 millones de euros (725 millones de dólares) restantes.
Los ministros anunciaron el acuerdo después de que se reuniera en la capital alemana el Consejo de Administración del banco estatal KfW, que tiene una participación del 38% en IKB.
El IKB subió ayer en bolsa un 9,4%, hasta seis euros, en el índice MDAX de medianas empresas del mercado de valores de Fráncfort.
El lunes, el IKB cayó un 20,3% en la bolsa de Fráncfort tras conocerse que necesitaba una nueva inyección de liquidez de 2.000 millones de euros (2.899 millones de dólares), la tercera.
Después de conocerse este nuevo agujero, las inversiones de riesgo del banco ascienden a unos 11.500 millones de euros (16.684 millones de dólares).
Steinbr ck dijo que la aportación del Estado al rescate de IKB no lastrará el presupuesto de este año.
El responsable de la cartera de Finanzas añadió que fue necesario evitar la insolvencia del IKB para no ocasionar daños al mercado financiero.