El gobierno podría obtener un empréstito con el respaldo de los 1.300 millones del Fondo Fiduciario para financiar la construcción de la carretera Interamericana desde Aguadulce hasta Paso Canoa. Con esta modalidad financiera no se recargaría la deuda externa, ya que con los intereses del Fondo Fiduciario se puede amortizar el préstamo sin comprometer los recursos del gobierno central.
El Fondo Fiduciario es como un plazo fijo depositado en diversos bancos extranjeros. En las actuales circunstancias de desaceleración económica que han llevado a la baja de los intereses en los bancos norteamericanos, el Fondo Fiduciario tiene más valor como garantía de préstamo a mediano o largo plazo en su amortización que como ingreso generado por tasas de intereses en proceso de disminución. En el año 2000 los intereses que recibió el Fondo Fiduciario ascendieron a 200 millones de balboas. Pero en el 2001 inevitablemente bajarán por las reducciones de intereses acordadas por la Reserva Federal.
En esa disyuntiva más aconsejable es que el Fondo se utilice como garantía de un empréstito de estratégica aplicación en la reactivación económica del país, como es la reiniciación de la carretera Interamericana a partir de Aguadulce. El reinicio de los trabajos del ensanche a cuatro paños inyectaría al país sumas de dinero progresivamente ascendentes en la compra de materiales de construcción (cemento, arena, piedra, asfalto), en el alquiler de maquinaria y en la contratación de mano de obra de la construcción a través de las empresas privadas que ganen las licitaciones de los diversos tramos que faltan.
El ensanche se puede atacar simultáneamente en varios frentes viales a lo largo del tramo Aguadulce - Paso Canoa, empezando por Aguadulce - Santiago. Teniendo en la mira una reactivación integral del proceso económico, es factible planificar convocatorias a licitación casi simultáneas, una detrás de otra, para poder emprender el trabajo a lo largo de la ruta de Aguadulce a Chiriquí, cruzando las provincias centrales hasta la frontera con Costa Rica. De esa manera se profundizaría la reactivación económica a escala nacional y la recuperación se alcanzaría en menos tiempo que una obra programada en escala descendente.
Contando con una fuente específica de financiamiento, el gobierno puede continuar su plan de caminos laterales sin afectar los recursos asignados en el presupuesto general, separados del financiamiento derivado del Fondo Fiduciario. Más aún, el avance de los ensanches de la Interamericana se puede programar tomando en cuenta la sincronización con las carreteras de penetración, de suerte que los agricultores y ganaderos tengan acceso a la vía principal para circular sus productos en la ruta de los centros de consumo más grandes del país.
El gobierno de Mireya Moscoso podría pasar a la historia por el uso creativo de las fuentes propias de financiamiento para afrontar los estragos de una desaceleración económica que se proyecta en escala internacional en los países desarrollados y tiene registros negativos de mayor impacto en los países emergentes como Panamá.
La reiniciación del ensanche de la Interamericana es una obra social de irradiación económica innegable que se ajusta a la nueva ley del Fondo Fiduciario que modificó la legislación original del gobierno anterior.
Sin embargo, en la distribución del monto de los intereses del Fondo se aprecia una tendencia que podríamos denominar gasto por goteo, puesto que existe una fuerte fragmentación de los 200 millones. Se podría argumentar que el sistema del goteo permite la maxidistribución del recurso en innumerables áreas sociales, desde escuelas hasta comarcas indígenas. En sí mismo el sistema no es malo, aunque diluye la inversión social hasta llegar a una inconcebible atomización.
La estrategia económica aconseja concentrar la inversión social en una obra de apreciable magnitud como la construcción de una carretera de centenares de kilómetros que vale no sólo por su extensión sino porque es vía de intercomunicación de centros de producción de impacto (centrales azucareras, industria láctea, industria camaronera, agricultura, ganadería, etc.). Asimismo la moderna carretera de cuatro paños es agente promotor del turismo interno y derrama en el interior gastos de hospedaje, alimentación, entretenimiento.
Mireya Moscoso, con el respaldo de sus asesores financieros y del staff técnico del Banco Nacional, puede verificar los alcances beneficiosos de una reactivación generada por el aprovechamiento financiero del Fondo Fiduciario en una obra de envergadura como la modernización de la Interamericana, de Aguadulce en adelante.
Ella tiene la palabra.