La interconexión eléctrica con Colombia parece estar en manos del Congreso Guna que se reunirá en agosto próximo para aprobar si acepta la condición que el proyecto pase por un tramo de esta comunidad y así poder iniciar los estudios de impacto ambiental.
El Congreso Guna ya ha rechazado en tres ocasiones la interconexión eléctrica, ya que señalan que la misma no le traerá beneficios directos a la comunidad.
Voceros del Congreso General Guna señalan que como este es un proyecto de gran magnitud, tenía que pasar tres veces por el congreso y las tres veces ha sido rechazado.
Para agosto próximo se estaría realizando un congreso extraordinario para definir si aceptan condicionar la construcción de una carretera con el proyecto de interconexión.
Anelio Merry, secretario de Información y Comunicación del Congreso General Guna, indicó que oficialmente no han recibido una solicitud del Gobierno para que reconsideren la decisión que en tres veces ha sido ratificada y es "no a la interconexión".
Indicó que se dio una "insinuación" por parte de las autoridades de querer condicionar la construcción de la carretera con el proyecto de interconexión eléctrica, pero que oficialmente no han recibido ninguna información.
"Si es un proyecto de Estado no debe estar condicionado con otro proyecto", indicó Merry.
Lo cierto es que el proyecto aumentó su costo que originalmente estaba en $450 millones a casi $600 millones, debido a que no se tenía contemplado un tramo marino que es más costoso.
El tramo marino se inicia en Colombia en el Golfo de Urabá, pasando por la frontera colombo panameña y entrará en un estrecho de territorio en la comarca Guna, según han manifestado las autoridades de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa).
Sin embargo, las comunidades indígenas por donde pasaría el proyecto se beneficiarían con la extensión de una carretera.
De aprobarse el proyecto por parte del Congreso Guna, se iniciarían los estudios de impacto ambiental que durarían, aproximadamente, un año y licitarían la obra a finales del 2017.
Merry señaló que el proyecto de interconexión eléctrica es rechazado por la comunidad Guna, en primera instancia por el daño al medio ambiente, tala de árboles, además de las movilizaciones irregulares que se dan en el lugar por paramilitares colombianos, narcotráfico, y además por el poco beneficio que representaría para la comunidad.
Detalló que se han presentado cuatro rutas, pero que el Gobierno no les ha planteado exactamente por dónde atravesaría el proyecto.
Gustavo Bernal, subgerente de Etesa señaló que están anuentes a acatar lo que el congreso decida, ya que se les ha informado en todos los aspectos relacionados con el proyecto.
Bernal indicó que a su parecer muy personal, si el Congreso Guna rechaza el proyecto nuevamente, el mismo no se efectuaría, ya que la otra opción de pasar por Darién fue rechazada por las autoridades de ambiente y hay otras opciones que no son económicamente viables.
"Ante esta situación, solo queda esperar la decisión del congreso", dijo.