La figura del jefe tradicional amenaza con extinguirse en las empresas de Internet. "La jerarquía existe, pero no la sientes". Esto es lo que cree Deborah Walton, de Myalert, una empresa española líder en distribución de contenidos de Internet a través del móvil. Los clásicos organigramas empresariales parecen diluirse en la Red.
"En las start-ups (empresas jóvenes de Internet), casi todos los puestos son de responsabilidad", asegura Olga Brotos, directora de Baquía Inteligencia, que elabora estudios sobre empresas on line. Las estructuras planas están sustituyendo a las férreas jerarquías.
¿Qué ha ocurrido en el mundo de Internet para que los jefes renuncien a parte de sus dominios? En primer lugar, todas las empresas de la nueva economía son muy jóvenes y, en general, han nacido con pocos trabajadores. Esto propicia un trabajo más cooperativo. Pero quizá la necesidad de conservar al empleado explique más este fenómeno. Con la fuerte demanda de expertos en nuevas tecnologías que existe en España, cada trabajador es un lujo que las empresas no quieren perder. "El capital humano es lo que verdaderamente diferencia unas start-ups de otras. Por eso se intenta que el trabajador esté muy implicado en la empresa", asegura Walton. Tan feroz es la lucha por un buen profesional que en Baquía Inteligencia, los trabajadores que son capaces de proponer un buen fichaje reciben incentivos económicos.
El concepto de salario fijo a fin de mes ha desaparecido en los negocios on line.
Casi todos los trabajadores participan de los beneficios de la empresa, reciben opciones sobre acciones y tienen unos complementos que dependen de los objetivos cumplidos. Estos objetivos inciden tanto en el sueldo que en compañías como Novell, que ayuda a las empresas a desarrollar su negocio electrónico, las metas que fija el trabajador junto con la dirección figuran incluso en los contratos.
La nómina es cada vez más un salario a medida. En Terra, la filial de Internet de Telefónica, los sueldos se componen de una retribución fija, otra variable en función de metas personales y del negocio, un plan de opciones sobre acciones y "otros beneficios sociales". Las empresas cada vez son más imaginativas en este otro tipo de beneficios, desde los tickets de restaurantes que ofrece Myalert hasta las clases de inglés y de gimnasia que promueve la agencia interactiva Arroba Systems. Todo por mantener fiel al trabajador.
Existen pocos datos sobre la repercusión económica de Internet en España, ya que aún es un sector incipiente. Según el informe Commerce Net Nielsen de la consultora AC Nielsen, las actividades de Internet generaron en España unos 60.000 millones de pesetas en 1999. En cuanto al número de empleados, Baquía ha calculado que ronda los 86.000.
Pese a lo diverso de sus actividades, quienes se dedican al negocio en la Red comparten un perfil parecido: jóvenes (la media de edad no alcanza los 30 años), más hombres que mujeres y con formación técnica. Según Baquía, la rentabilidad de estos trabajadores es muy superior a la de quienes trabajan en la economía tradicional y sus ingresos, un 20% más altos. En Cisco Systems, líder mundial de fabricación de equipos de Internet, la rentabilidad anual por trabajador alcanza los 700.000 dólares (unos 130 millones de pesetas), según datos de la propia entidad. El negocio de la Red le ha permitido aumentar un 20% la productividad de sus empleados.
El alto rendimiento de estos trabajadores se consigue en gran parte con muchas horas extraordinarias. No reciben este nombre, porque la mayoría de los empleados trabaja con un "horario flexible" que esclaviza más que libera.