La decisión de la justicia de Nicaragua de intervenir la filial local de Parmalat para resolver un problema financiero de uno de sus principales acreedores pone en peligro las inversiones del grupo italiano en este país, según fuentes diplomáticas.
La intervención de la empresa es "un problema grave no sólo para el grupo Parmalat, sino para la economía" nicaragüense, afirmó el embajador de Italia en Nicaragua, Alberto Boniver, en declaraciones a la AFP.
Parmalat Nicaragua fue intervenida el pasado 11 de agosto por el ex banquero nicaragüense Haroldo Montealegre, al amparo de un controvertido fallo que le concede la administración de la empresa por un periodo de cinco años.
El gobierno italiano percibe que "hay un problema judicial en este país que daña la credibilidad económica de Nicaragua", indicó el diplomático.
Boniver cuestionó la intervención de la firma en representación del gobierno italiano, que en diciembre pasado asumió la administración provisoria del grupo Parmalat, tras un escándalo financiero de 17,000 millones de dólares.
Parmalat Nicaragua fue intervenida por orden de la juez civil de Managua, Ligia Rivas, en virtud de una deuda de 5.8 millones de dólares que el grupo financiero LaFise acreedor de la compañía tenía con Montealegre.
La intervención judicial se ejecutó dos días después de que el ex presidente Parmalat en Managua, Aldo Camorani, abandonara el país tras renunciar al cargo.