LUEGO DE tanta especulación sobre las pérdidas de cultivo en la provincia de Chiriquí tras las lluvias el fin de semana pasado, las autoridades del ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), confirmaron que las pérdidas fueron mínimas y en nada perjudicarán los precios de la producción nacional.
En un informe presentado Henry Ledezma, director ejecutivo del MIDA, se dio a conocer que luego de realizar un recorrido de varios días por las áreas afectadas, acompañado por técnicos que aplicaban las encuestas entre los productores, Ledezma manifestó que se encontraron 2,700 árboles de café derribados que pertenecen a dos productores, un cultivo de pimentón y un semillero de cebolla destruídas en el área de Boquete.
En estos momentos productores de los lugares afectados realizan las aplicaciones con funjicidas, debido a que la humedad podría generar hongos que sí dañarían la producción. En tanto, los animales de las diversas áreas inundadas son trasladados hacia la comunidad de Guabalá y Divisa.
Uno de los puntos que más se destaca es que desde que NAFTA entró en vigor, el número de personas buscando empleo ha crecido más que el número de empleos que el acuerdo ha generado.
Sin embargo, hacer juicios definitivos en este tema sería mezquino, pues Panamá no ha terminado su negociación, las economías son diferentes y los términos de desgravación alcanzados muestran cierta ventaja.
Según el sector privado, Panamá marcó su agenda. Luego de iniciar negociaciones en el tema agrícola, presentó una propuesta con cuotas, períodos de desgravación y de gracia que se acercarán más a lo que habían pedido los sectores.
La primera reacción de EE.UU. no fue positiva, ya que pensó que la postura panameña era muy ambiciosa, lo que causó preocupación, pues las negociaciones pudieron darse por terminadas.
Sin embargo, después de los rumores de pasillo que vaticinaban un "hasta aquí", EE.UU. comunicó que aceptaba, en su mayoría, el paquete presentado. Ello trajo la calma para el sector privado, que esperó los procesos de desgravación para cada uno de los rubros.
En aquel momento se intensificaron las negociaciones para definir si se cerraba el tratado o no, pero no se logró acuerdo en unos cuantos rubros.
Fuera del paquete quedaron el azúcar, aceite, cerdo, arroz, pollo, papas y cebolla, lo que forzó a una VIII ronda.
Para los negociadores panameños el hecho de que estos rubros estén en este estatus, refleja sensibilidad, por lo que serán negociados de manera especial.
En lo que respecta al sector lechero, después de pasar por un período crítico, los productores e industriales panameños llegaron a un acuerdo interno y luego con el sector privado de EE.UU.
En este punto el Estado panameño se comprometió a respetar lo pactado. Se estableció una cuota de 3,800 toneladas a favor de EE.UU. y 4,300 toneladas para Panamá, con medidas de salvaguardas al sobrepasar la cuota en 10 años y un período de desgravación de 12 años, excluyendo la leche tipo A.
Por otro lado, el sector arrocero mostró posturas divididas entre industriales y productores, lo que indica que la situación no será fácil. Los productores piden exclusión, pero esto estará por verse.
En otros frentes también se estuvo negociando y lo que falta por definir en las reglas origen, normas aduaneras, sector industrial, inversiones y compras gubernamentales, son detalles enfocados en los períodos de desgravación.
No obstante, por estrategia en los procesos de negociación siempre se dejan abiertos varios frentes para tener cartas con las cuales negociar. En realidad no se cerró ninguno de los textos, pero los avances son tales, que en cuestión de dos días se podrían definir.
Para Aníbal Galindo, representante del sector azucarero, negociar con el país más poderoso del mundo no resultó fácil. A su juicio, el grado de consulta fue positivo para sacar ventajas estratégicas.
A pesar que el azúcar quedó por negociar para la próxima ronda, considera que las negociaciones fueron satisfactorias.
La industria azucarera, que representa el 34% de las exportaciones a Estados Unidos, espera lograr mayores cuotas en este mercado.
Galindo precisó que este sector genera directa e indirectamente 82,000 fuentes de trabajo.
Raúl Delvalle, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, puntualizó que en el caso del sector de inversiones, Estados Unidos ha mostrado una postura marcada de participar en supermercados con los respectivos beneficios arancelarios.
Sin embargo, la membresía del grupo que representa se opone a este tipo de inversión.
Considera que ello perjudicaría a toda la cadena de comercio al por menor en Panamá, pues los supermercados en Estados Unidos se caracterizan por vender además de comida, maquillaje, zapatos, ropa, artículos del hogar, muebles y herramientas.
Santiago Torrijos López, de Panamá Maritime, precisó que fue muy ventajoso lograr la exoneración del 50% de la sobretasa por reparar barcos estadounidenses en Panamá.
En tanto, Antonio Miró, representante de la industria papelera, expresó que tendrán que demostrar su auto suficiencia ante Estados Unidos en la próxima ronda.
Inundaciones no afectaron cultivos
Las autoridades de mercadeo agropecuario y de protección de asuntos al consumidor esperaban los resultados del informe para que no exista especulación de precios.