La inversión extranjera directa en Brasil en enero pasado fue de 905 millones de dólares, un 38.6% inferior a la contabilizada en el mismo mes del 2002, informó ayer el Banco Central.
En enero del año pasado Brasil recibió 1,475 millones de dólares por inversión extranjera directa, y en diciembre último entraron al país 1,503 millones de dólares por ese concepto, según el Departamento Económico del Banco Central.
Los países que más invirtieron en enero en Brasil fueron Islas Caimán, con 296 millones de dólares, Estados Unidos (156 millones) y Holanda (100 millones).
El Gobierno brasileño calcula que la inversión extranjera directa de este año será de unos 15,000 millones de dólares, por debajo de los 16,566 millones de dólares recibidos el año pasado.
El jefe del Departamento Económico del Banco Central, Altamir Lopes, informó de que este mes el país recibirá unos 800 millones de dólares del exterior, resultado que no es preocupante pues febrero es tradicionalmente un mes de bajo flujo de inversiones.
Lopes señaló además que el Banco Central redujo en 1,000 millones de dólares la previsión de sus captaciones externas para financiar las obligaciones que vencen este año.
La autoridad monetaria esperaba captar este año unos 4,000 millones de dólares en el mercado internacional, pero redujo esa proyección a 3,000 millones de dólares, cifra que, según Lopes, se ajusta más al volumen conseguido el año pasado y a la difícil coyuntura internacional por la posibilidad de una guerra en Irak.
El Gobierno brasileño tiene que hacer frente este año a unos vencimientos del orden de 7,300 millones de dólares por concepto de deuda exterior y sus intereses.