La empresa boliviana Transportadora de Hidrocarburos (Transredes), participada por Enron y Shell, anunció que una inversión de 54 millones de dólares está supeditada a la nueva ley petrolera que discute Bolivia, pública hoy la prensa local.
Brett Wiggs, presidente de Transredes, declaró que esa inversión programada para este año en una serie de proyectos de expansión de la red de gasoductos que controla, "sin duda, es muy importante para la producción, exportación y comercialización del gas en el país". Sin embargo, puntualizó que por el momento "sólo es un proyecto" pendiente de la aprobación de la nueva ley de hidrocarburos, norma que desde la próxima semana debatirá el Senado de Bolivia y que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados. La Cámara de Hidrocarburos, que afilia a las empresas petroleras, afirmó que la norma supone una "confiscación de las inversiones realizadas" porque crea un nuevo impuesto del 32% a la producción.
El Banco de Italia plantea obstáculos a la iniciativa de la entidad española BBVA, que pretende adquirir la romana Banca Nazionale del Lavoro (BNL), de la que es el primer accionista, y ha escogido una respuesta en la que apunta críticas sobre el modelo de gestión. BBVA comunicó al Banco de Italia su interés por plantearse una hipotética oferta pública.