Esto debe de entrañar un pleito judicial de algún tipo: incumplimiento de promesa, o publicidad falsa, o acaso abandono de funciones públicas.
El oro, que por tanto tiempo se dio como el mejor refugio de los inversionistas contra la inflación, ha abandonado el puesto y no puede esperarse que cumpla esa obligación tan importante.
La forma en que ha desempeñado estos deberes ha sido problemática por cierto tiempo. La evolución del mercado a principios de septiembre no hizo sino corroborar nuestras peores sospechas.
"Los precios del oro subieron en Nueva York porque un descenso imprevisto de los precios al por mayor de Estados Unidos contribuyó a deprimir el dólar"", informó una noticia de Bloomberg News.
Vayamos por pasos. El Gobierno informó que los precios al por mayor, excluidos los alimentos y la energía, bajaron 0.1% en agosto.
Esta es una buena noticia en lo que a inflación se refiere, mírese como se mire. Ya que el precio del oro suele subir y bajar con la inflación, debió haber bajado.
Esta vez no. Parece que una señal imprevistamente favorable en cuanto a inflación hizo que los negociantes de oro redujeran sus expectativas sobre cuánto es probable que la Reserva Federal suba las tasas de interés.
Mientras más bajas las tasas de interés de Estados Unidos, menos demanda internacional hay de bonos en dólares. Así que el valor del dólar bajó frente a otras monedas como el euro.
Esto nos dice a dónde ha ido a dar el oro: a los mercados de divisas, donde ha asumido el papel de antidólar. Si baja el dólar, el oro sube, y viceversa.
Después de todo, la inflación es un problema que aflige a las monedas, al atacar su poder adquisitivo, de modo que el oro anda por el mismo vecindario que antes.
Algo ha cambiado, sin embargo, y ese algo es una relación básica que la mayoría de los inversionistas creían permanente.
El oro nos ha advertido ahora que no lo demos por sentado como una mera cobija contra la inflación.
Considere usted que hasta mediados de esta semana, pese a que las previsiones sobre la inflación han subido. La previsión promedio del aumento del índice de precios al consumidor de este año es ahora de 2.8%, en comparación con 1.8% en la primera semana de enero.
Inversionistas pierden refugio
Los fondos de inversión sectoriales especializados en metales preciosos han bajado 17.1% en el 2004.