Registros
- El Banco Central elevó su tasa principal meta 2.75% hasta 10% el año pasado, en razón de que los precios al consumidor en alza redujeron la confianza tanto empresarial como de los consumidores.
- Se trata del aumento más grande entre 49 economías monitoreadas por Bloomberg, seguido por 1.75 puntos porcentuales en Indonesia y 0.5 puntos porcentuales en Pakistán.
- La entrada de efectivo japonés es un estímulo para los intentos de Brasil de fortalecer su moneda.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, está recibiendo una mano solidaria de los inversores minoristas japoneses en sus esfuerzos por fortalecer el real y bajar la inflación.
En diciembre, los bancos de Japón suscribieron pagarés por 36,700 millones de yenes ($350 millones) en la moneda brasileña, la porción más grande del mercado de bonos uridashi de mercados emergentes, según datos recopilados por Bloomberg y Nomura Holdings Inc.
Los inversores que adquieren esos bonos están transfiriendo su lealtad del peso de México, que representó la parte más grande de las ventas de uridashi en los países emergentes los primeros ocho meses de 2013, al real.
Si bien en sondeos realizados por Bloomberg se pronostica que este año la economía de México crecerá 1.2 puntos porcentuales más que su vecino sudamericano, los inversores japoneses se sienten cada vez más atraídos por los rendimientos en alza de los bonos de Brasil.
La demanda de activos denominados en reales es exactamente lo que Rousseff necesita en la medida que una caída de 13% en la moneda el año pasado contribuyó a que la tasa de inflación se elevara por encima del límite máximo de 6.5% fijado por el Banco Central.
“La emisión ahora está pasando del peso mexicano al real brasileño”, dijo en una entrevista telefónica el 6 de enero, Yujiro Goto, estratega de divisas sénior en Londres de Nomura, la firma de corretaje más grande de Japón. “Si ofrecemos pesos mexicanos en este momento, el retorno sería mucho más bajo”.
Los bonos a dos años de Brasil rinden 11.7%, o sea unos 8 puntos porcentuales más que pagarés mexicanos con igual vencimiento. La diferencia se amplió desde 2.6 puntos porcentuales a fines de 2012.
El real creció en importancia para los tenedores de pagarés uridashi, que son principalmente inversores minoristas y representaban en noviembre un 49% de la emisión que no es en yenes, en comparación con un 8% correspondiente al peso de México, muestran datos recopilados por Bloomberg.
Los inversores minoristas japoneses suelen designarse como “Sra. Watanabe”, dado que son las amas de casa las que tienden a controlar los presupuestos familiares.
La entrada de efectivo japonés es un estímulo para los intentos de Brasil de fortalecer su moneda, que el año pasado cayó en su nivel más alto desde 2008. El Banco Central anunció un plan de intervención cambiaria por $60,000 millones el 22 de agosto, junto con la serie de aumentos de la tasa de interés más agresiva del mundo.