Ya han pasado más de 8 años que la inversión extranjera directa entró de lleno al país, con el proceso de las privatizaciones de las empresas estatales, sin embargo, desde aquel momento han sido varios los consorcios interesados en invertir en Panamá e inyectar millonarias sumas de dinero, la mayoría con el propósito de entrar al mercado centroamericano.
Y es que indiscutiblemente los factores más importantes que miran los inversionistas son la posición geográfica del país y la existencia de una economía dolarizada
En el punto anterior coinciden tanto el economista Horacio Estribí, como el ex presidente de la Asociación Bancaria Luis Navarro, quienes resaltan el beneficio de traer dinero fresco al país, sin la necesidad de salir a buscar nueva deuda.
La reciente compra por 25 millones de dólares de la consolidada empresa panameña Pascual Hermanos por parte de la colombiana Casa Luker, pone de manifiesto el interés de los inversionistas de invertir en Panamá, para entrar al mercado centroamericano.
Además, las espumosas transacciones realizadas por las compras de Cervecería Nacional por parte del Grupo Bavaria y la de Cervecería Barú Panamá por parte de la holandesa Heinanken, en su mayoría lo que buscaban eran poder ingresar los productos de estas compañías al mercado centroamericano y al momento han logrado parte de su propósito, según se desprende de sus informes.
Lo anterior significa que un factor decisivo para seguir atrayendo inversión extranjera directa, es la firma de los acuerdos de libre comercio, ya que Panamá se convertiría en el puente para ingresar a otros mercados, explicó el economista Estribí.
A pesar que a simple vista la compra de empresas panameñas pueda significar el riesgo de reducción de personal, para otros esto representa nuevos empleos.
Y es que esto trae como resultado que los anteriores propietarios de las empresas vendidas inviertan su dinero en nuevos negocios que generan más fuentes de ingresos para el país.
A simple vista es más atractivo atraer a una empresa extranjera para crear mayores plazas de trabajo, que la adquisición de una compañía consolidada económicamente. Sin embargo, ambas son provechosas para el país.
El punto es que las dos influyen positivamente en el crecimiento económico del país.
"La realización de nuevos proyectos, generalmente, tiene un impacto mayor en la economía y generación de empleos", apuntó Luis Navarro.
Lo cierto es que inversión directa trae dinero fresco al país, sin que el Estado tenga que salir al mercado de deuda.
Por otro lado, en búsqueda de la eficiencia estos empresarios añaden nueva tecnología, convirtiéndose en herramientas modelo para las empresas locales.
Proyectos hoteleros como el Decameron, Barceló han comprobado la capacidad de contratación de mano de obra en las regiones en las que se han instalado.
Igualmente, los centros comerciales son un conducto muy positivo para generar empleos en el país, no obstante, todo depende de la estrategia que utilicen estos grupos, ya que de lo contrario se convertirían en el dolor de cabeza de los empresarios que allí se instalen.
Para Luis Navarro la inversión extranjera, tal como la realiza el sector turismo, servicios públicos e industria, han sido favorables porque ayudan a la transferencia de tecnología y comercio
Hace más de 6 años la compañía aérea Continental adquirió el 49% de las acciones de la compañía Panameña de Aviación (COPA), lo que significó un incrementó en las operaciones de la empresa local.
Hace más de 4 años Hotel Decameron abrió las puertas en Panamá con una inversión inicial de 12 millones de dólares, luego sumaron 6.5 millones para la construcción de la segunda fase, hoy día la inversión puede sobrepasar los 20 millones de dólares.
El Grupo español Barceló inició las operaciones de su hotel de playa, luego de haber realizado una inversión inicial de 15 millones de dólares.
En el año 2001 se concreta la compra de Cervecería Nacional por parte del Grupo colombiano Bavaria, con una inversión de casi 300 millones de dólares.
Un año más tarde la empresa holandesa creadora de la marca Heinanken entra al mercado panameño con la compra de Cervecería Barú - Panamá, con la compra de las más de 3 millones de acciones de la compañía panameña.
Varios años anteriores, la mejicana Cemex adquiría el control total de Cemento Bayano y un consorcio colombo - suizo compró Cemento Panamá, comenzando con ello la importación de los sacos de cemento de otros mercados.
En el año 2001 se concreta la compra de Cervecería Nacional por parte del Grupo colombiano Bavaria, con una inversión de casi 300 millones de dólares.
Un año más tarde la empresa holandesa creadora de la marca Heinanken entra al mercado panameño con la adquisición de Cervecería Barú - Panamá, con la compra de las más de 3 millones de acciones de la compañía panameña.