Brasil invertirá unos 25.000 millones de dólares en nuevas plantas de etanol para atender una demanda interna de este carburante que crecerá en 150% en una década y que es inmune a la crisis global, afirmó la estatal Empresa de Pesquisa Energética (EPE).
Según las proyecciones de esta dependencia del ministerio de Minas y Energía, e incluidas en un nuevo Plan Decenal de Energía, el alcohol derivado de la caña de azúcar se consolida como el principal combustible automotriz.