Las compañías piden con más frecuencia personal capacitado en el idioma, más aún si se trata de aquellas establecidas para operar como centros de llamadas. Pero debido a la proliferación de denuncias contra aquellas "empresas especialistas" en brindar dichos cursos, la Comisión de Libre Competencia y asuntos del Consumidor (CLICAC), inició una investigación. La CLICAC realiza diligencias en todas los empresas que brindan cursos de inglés, incluyendo a los centros con mayor incidencias de quejas recibidas. En la investigación los comisionados desean obtener toda la información que los centros de capacitación brindan a los consumidores y determinar si la mismas reúne todas las exigencias que establecen las normas de protección al consumidor.
De comprobarse que efectivamente algunas empresas engañan con falsa publicidad a los estudiantes, éstas podrían ser multadas hasta con $10 mil. En su mayoría las denuncias se fundamentan en incumplimiento de contratos y la insatisfacción del consumidor frente a los conocimientos que pretendió obtener versus la capacitación de los instructores.
Hace un año el ministerio de Trabajo en conjunto con la Cámara de Comercio iniciaron el programa de Inglés para trabajar.
En el programa se contrataron los servicios de más de 10 OCAS (Organizaciones de Capacitación) que estuvieron encargadas de brindar cursos de inglés a más de 3 mil profesionales y estudiantes, que ocuparían puestos en las empresas internacionales de centros de llamadas instaladas en Panamá.