El director de la Autoridad Marítima de Panamá, Jerry Salazar se reunió ayer a puerta cerrada con funcionarios de la Presidencia de la República, para discutir las acciones a tomar a raíz del incautamiento de siete toneladas de cocaína en aguas chilenas, a bordo de un buque de bandera panameña, el pasado domingo, informó una fuente de la Autoridad Marítima, que pidió reserva de su nombre.
La fuente precisó que ya se iniciaron las investigaciones para determinar si la droga fue introducida a la nave en aguas panameñas, aunque descartó esta posibilidad alegando que no zarpó de ningún puerto local.
"En primera instancia, la Autoridad Marítima iniciará las investigaciones, y luego el caso pasará a manos de la fiscalía", indicó la fuente.
El barco, de nombre "Nativa", procedente de España llegó al fondeadero de Cristóbal, cruzó el Canal de Panamá y atracó en el Puerto de Balboa, donde estuvo del 23 al 28 de diciembre de 1999. La nave New York V lo abasteció de combustible.
La agencia naviera Sofisco, confirmó que el barco hizo escala en el puerto de Arica, al norte de Chile para dejar mercancía, donde fue detenido y revisado por agentes de la policía, la armada chilena y la agencia antidrogas norteamericana DEA.
El registro de embarcación revela que la nave es propiedad de la empresa Punta Arenas Corporation, y funge como representante legal el señor Francisco Xavier Salvador, de nacionalidad panameña. Sin embargo, no fue informado el nombre del bufete de abogados al que representa este ciudadano.
El "Nativa" renunció a la bandera de Malta el 3 de septiembre de 1999 y asumió la panameña. Fue construido en Alemania en 1981.
El cargamento de cocaína, decomisado en el puerto de Arica, Chile, a 1.6 kilómetros al norte de la ciudad de Santiago, es el más grande descubierto hasta el momento en este país.
De acuerdo a servicios internacionales, la droga, que fue encontrada en una de las bodegas del Nativa, pudo haber sido embarcada entre Nicaragua y Panamá, antes de su llegada a Chile.