Medio millón de dólares, en cinco años, se invirtió para el descubrimiento de una molécula clave en las células rojas de la sangre usada por el parásito de la malaria.
Este hallazgo, por parte de científicos panameños y estadounidenses, da una nueva esperanza de conseguir una vacuna eficaz contra esta enfermedad mortal.
De estos 500 mil dólares, unos 140 mil fueron aportados por la Secretaria Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).
La panameña Carmenza Spadafora, del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (INDICASAT); José Stoute, del Instituto de Investigación Walter Reed del Ejército de USA, y la Universidad de Penn State, College of Medicine, también panameño.
A estos científicos se unieron Karen Kopydlowski y Gordon Awandare, que ayudaron a confirmar sus hallazgos.
El jefe de la SENACYT, Rubén Berrocal, dijo que esta contribución abre las puertas para el desarrollo exitoso de una vacuna contra la malaria en un futuro próximo.
La malaria es una enfermedad que mata a más de un millón de personas cada año.