El Parlamento iraní aprobó dos nuevos artículos de la polémica propuesta del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, para sustituir los subsidios a la gasolina y otros productos por ayudas directas a la población.
Según la prensa local, los diputados aceptaron los capítulos uno y dos de la controvertida ley, que permitirán al Gobierno ajustar el coste de los carburantes al precio que ha pagado por ellos en el mercado internacional.
La ley, que para entrar en vigor debe ser ratificada por el poderoso Consejo de Guardianes de la Revolución, fue rechazada por la misma Cámara el pasado mes de marzo al entender que podría contribuir a disparar la inflación.
Sin embargo, hace una semana la Asamblea cambió de parecer y respaldó la línea maestra del citado plan de reforma de los subsidios, que ahora ha comenzado a aprobar por partes.
El Gobierno recortará los subsidios a la gasolina, el gas y la electricidad.