El ministro iraquí de Petróleo, Amer Mohamed Rashid, ha negado recientes informaciones en las que se afirmaba que su país había cerrado varios acuerdos de entendimiento con compañías rusas para suministrar a través de ellas crudo a empresas estadounidenses.
"Irak jamás permitirá este tipo de acuerdos.Nuestra exportación continuará como hasta el momento.Ni siquiera la detendremos pese a la suspensión de los acuerdos en el marco del programa "Petróleo por Alimentos"", establecido por la ONU en 1996, dijo Rashed en un seminario televisado anoche en Bagdad.
A este respecto, Rashed explicó que su país había suspendido contratos por valor de unos 4.000 millones de dólares "porque aún no hemos recibido los ingresos logrados a través de otros contratos, cuyo valor ronda los 7.000 millones".
Irak está sometido a un estricto embargo internacional desde que en agosto de 1990 invadiera Kuwait, emirato del que fue expulsado seis meses después por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos.
El embargo impide exportar libremente crudo a Irak, país que tiene que vender sus reservas de manera restringida a través del citado programa humanitario de la ONU para la compra de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad.