La ministra de Trabajo de Italia, Elsa Fornero, dijo que el Ejecutivo de Mario Monti se plantea proteger económicamente a los 120,000 trabajadores que pactaron jubilaciones anticipadas y que al ampliarse la edad de 65 a 67, tienen dos años en que no cobran pensión ni pueden trabajar.
A este tipo de prejubilados, cuyo problema surgió con la reforma del sistema de pensiones y llamados en Italia “esodati” (exiliados), se les pueden sumar otros 10,000, según aseguró la ministra al canal de televisión italiana Sky TG24.
A la crisis de este colectivo de “esodati” se suman los que no podrán acceder a las llamadas pensiones de antigüedad, pues con el aumento del tiempo de cotización obligatorio no podrán retirarse, pese a haber pactado su salida del mercado de trabajo antes de entrar en vigor la reforma.
Fornero aseguró que muchas personas se encuentran comprensiblemente en “estado de ansiedad” y añadió que el Gobierno no estaba al corriente de los numerosos acuerdos colectivos o individuales que son difíciles de seguir.
Muchas personas no han recibido todavía la notificación.