El Banco de Japón anunció el fin de su política de relajación monetaria que durante los últimos cinco años utilizó para combatir la deflación.
El comité de política monetaria del banco emisor acordó por mayoría, al concluir su reunión que esta institución financiera vuelve a la política convencional de controlar los mercados monetarios mediante el alza o baja de las tasas de interés.
Desde el 2001, el Banco de Japón empleó una política monetaria que mantenía los tipos de interés cercanos a cero.