Los presupuestos del Estado del año fiscal 2004 en Japón ascenderán un 0.4% anual, hasta 82.11 billones de yenes (753.300 millones de dólares) y la emisión de deuda subirá a niveles sin precedentes debido al alza en gastos de seguridad social, según un plan oficial dado a conocer.
La nueva emisión de bonos del Estado en el próximo ejercicio, que va de abril de 2004 a marzo de 2005, será de 36.59 billones de yenes (unos 335,700 millones de dólares), frente a los 36.44 billones de yenes (334,300 millones de dólares) del año anterior, cuando se estableció el récord más reciente, según el Ministerio de Finanzas.
De acuerdo con el plan, que deberá ser examinado por el Gabinete el miércoles próximo y aprobado en el Parlamento el año próximo, el Gobierno mantendrá la emisión total de deuda en relación a la recaudación fiscal en torno al 44.6%, el mismo margen de 2003.
La recaudación prevista para el próximo año es de 41.7 billones de yenes (383,000 millones de dólares), o un alza anual del 0.1%.
Los gastos generales totalizarán los 47.63 billones de yenes (unos 436,90 millones de dólares), o un 0.1% respecto al presupuesto inicial de esa partida para el año en curso.
Dentro del gasto para el año próximo destacan los recortes en defensa, que serán del uno por ciento, hasta 4.9 billones de yenes (unos 44,972 millones de dólares), y los de la ayuda oficial al desarrollo, que bajarán un 4.8%, hasta 816,200 millones de yenes (7,488 millones de dólares).
Las obras públicas bajarán un 3.5%, hasta 7.8 billones de yenes (unos 71,697 millones de dólares).
Sí existen otras maneras como la información, facilidades para la exportación, entrenamiento, la calidad de la educación. Existen muchas otras formas de lograr que el país sea competitivo.
El subsidio es una forma válida en la medida en que haya objetivos claros y sean medibles, pero hacerlo a "lo loco" como se ha hecho por casi 51 años, lograremos un resultado patético como el actual.
¿En qué se ha fallado al otorgar estos subsidios, no se han dado los controles?
No se trata de otorgar montos sin nada a cambio. Debe existir una política de Estado que reconozca lo que se busca lograr y cómo va a medir esos subsidios, sin embargo, el Gobierno no ha explicado cómo lo va a ser.