De acuerdo con la agencia Kyodo, Shiozaki señaló ante la comisión de Política Exterior del gubernamental Partido Liberal Demócrata (PLD) que esta decisión se tomaría por el deterioro de las relaciones que recientemente han sufrido ambos países.
El Ejecutivo japonés ya ha informado al chino vía diplomática sobre su plan de congelar sus préstamos, según fuentes oficiales citadas por Kyodo.
En Japón se han levantado numerosas voces pidiendo la suspensión de estos créditos al coloso comunista, así como las ayudas oficiales para su desarrollo, debido al veloz crecimiento económico que está experimentando y a su alto gasto en defensa.
Los préstamos en yenes a bajo interés concedidos a China han decrecido anualmente desde que en el año fiscal del 2000 alcanzaran los 214.000 millones de yenes (1.829 millones de dólares).
China considera este mausoleo como un símbolo del pasado militarista japonés.
Otro de los asuntos candentes es la disputa sobre las exploraciones de gas en las aguas fronterizas del Mar del Este de China, cuyas negociaciones siguen sin dar ningún resultado.
El intercambio de bienes y servicios con el exterior dejó en febrero para Japón un saldo favorable de ocho mil 168 millones de dólares, gracias a la recuperación de las exportaciones.
El viceministro de Relaciones Exteriores Yasuhisa Shiozaki dijo que Tokio aprobará los créditos del presente año fiscal "en su momento apropiado", incluyo cuando haya concluido ese año fiscal.