El Gobierno japonés mostró ayer su intención de mediar para acercar las posturas en la Organización Mundial de Comercio (OMC) para impulsar las negociaciones sobre la liberalización de los intercambios económicos internacionales.
"Tengo que admitir que la situación se ha puesto difícil, pero eso no significa que abandonemos", aseguró el ministro nipón de Comercio, Akira Amari, al día siguiente del fracaso de la reunión entre EE.UU. y la Unión Europea (UE) con Brasil y la India en Alemania para impulsar la Ronda de Doha, según informó la agencia Kyodo.
El desencuentro entre las posiciones de los países en desarrollo y los desarrollados, que se evidenció en el encuentro en Alemania, complica que la Ronda de Doha concluya con éxito en el plazo de este año.
En un intento por acercar posturas, Amari anunció que Japón proyecta acoger una reunión de los países en desarrollo en el área del Pacífico, previo a al encuentro de ministros del Foro Económico Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en la localidad australiana de Cairns, l el 5 y 6 de julio.
"No hay nadie que tienda puentes entre las diferentes visiones que tienen los países industrializados y los que están en vías de desarrollo, así que creo que Japón debería desempeñar ese papel", señaló Amari.
El ministro de Comercio aseguró que la ausencia de Japón en la reunión entre EE.UU., UE, Brasil y la India que finalizó ayer fue una de las razones por las que el encuentro terminó en fracaso; Taro Aso, ministro reconoció que las negociaciones en el seno de la OMC "llevarán un tiempo considerable".