El Gobierno japonés ha decidido nacionalizar el banco regional Ashikaga, tras registrar durante el primer semestre fiscal una insolvencia de capital de 102,000 millones de yenes, unos 930 millones de dólares, informaron fuentes oficiales.
La medida, que será la segunda nacionalización de una entidad bancaria nipona este año, obligará al Estado a inyectar dinero del contribuyente en el banco para equilibrar su capital y a sustituir el equipo directivo por gestores designados por la administración.
La decisión se tomó la noche del sábado tras convocarse con urgencia una reunión del consejo especial para asuntos financieros, en el que estaba presente el primer ministro, Junichiro Koizumi.
El ministro de Servicios Financieros, Heizo Takenaka, indicó que el banco podrá continuar abierto al público hoy, ya que los depósitos de sus clientes quedarán protegidos, aunque será separado del Grupo Financiero Ashikaga al que pertenece.