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Japón decidió ayer prohibir las importaciones de carne y sus derivados procesados de la Unión Europea (UE) a partir de enero para prevenir la expansión de la enfermedad de las vacas locas en los campos locales dijeron medios japoneses.
La veda, que también incluye a los embriones de vacunos que se comercializan en el negocio agropecuario, se extenderá hasta que las autoridades consideren seguro el ingreso de los productos derivados de la carne procedentes de la UE, dijeron los reportes que citaron a oficiales del ministerio de Agricultura japonés.
Los importadores también deberán suspender sus compras de carne y subproductos procedentes del principado de Liechtenstein y de Suiza, que no pertenecen al bloque comercial europeo.
El ministerio también restringirá el uso de productos farmacéuticos y aditivos para alimentos elaborados a partir de animales rumiantes, dijeron los reportes.
Hasta finales de octubre, Japón sólo había importado 740 toneladas de carne producida en la UE, Liechtenstein y Suiza. Durante el ejercicio fiscal 1999, que terminó en marzo de este año, compró 463 toneladas de la misma región.
Más del 90 por ciento de las importaciones de carne de Japón provienen de Estados Unidos y Australia.