Japón redujo su superávit comercial en un 7,6% en mayo hasta los 365.600 millones de yenes (3.391 millones de dólares) con respecto al mismo mes del año anterior, anunció ayer el Ministerio de Finanzas nipón.
Por tercer mes consecutivo se redujo el superávit en la balanza comercial japonesa debido sobre todo por un aumento de las importaciones por los crecientes costes de la energía en detrimento de las exportaciones.
En concreto, las importaciones a Japón crecieron en mayo un 4,4% hasta los 6,44 billones de yenes (59.776 millones de dólares).
Por su parte, las exportaciones también crecieron un 3,7% hasta los 6,8 billones de yenes (63.167 millones de dólares), por 54 mes consecutivo.
Este aumento se debió en gran parte a las fuertes exportaciones de vehículos a China y a Rusia.
Por regiones, el superávit comercial respecto a la Unión Europea (UE) creció un 14,4% hasta los 343.300 millones de yenes (3.184 millones de dólares), tras la caída del 3% que sufrió en abril.
Sin embargo, las exportaciones a la UE se redujeron un 1,1% hasta los 960.700 millones de yenes (8.911 millones de dólares), la primera caída interanual desde octubre de 2005 debido a una rebaja en la demanda de vehículos por los crecientes costes del combustible.
El superávit comercial con Estados Unidos cayó un 11% por noveno mes consecutivo, al igual que las exportaciones a este país, que cedieron un 9,5% hasta los 1,2 billones de yenes (10.944 millones de dólares).
También cayeron las importaciones a Japón de productos estadounidenses por tercer mes consecutivo en un 8,4% hasta los 699.700 millones de yenes (6.490 millones de dólares) por la reducción en la demanda de aviones y semiconductores.
Respecto al resto de Asia, el superávit comercial aumentó un 68,5% por una subida en las exportaciones del 8,1% hasta los 3,5 billones de yenes (casi 33.000 millones de dólares), gracias al diesel, los vehículos y el acero.