Japón puso ayer a la venta una serie de bonos especiales para la reconstrucción de las zonas asoladas por el tsunami de 2011 dirigidos a pequeños inversores, de los que espera recaudar en diversas emisiones un total de 18,378 millones de dólares.
Los compradores de estos bonos, que se pueden adquirir por un mínimo de 122 millones de dólares en instituciones financieras o por internet, recibirán un interés del 0.05 % en los primeros tres años, según el Ministerio nipón de Finanzas.
A partir del cuarto, la tasa de interés será variable y se revisará cada seis meses, con un vencimiento a diez años.
A aquellos que hayan comprado estos bonos especiales por al menos 12,296 millones de dólares del Gobierno presentará además, en 2015, monedas conmemorativas de plata y oro por valor de 1000 y 10,000 yenes (12 millones de dólares y 122 millones de dólares).
Las piezas llevarán grabada en una de sus caras la imagen de un árbol, un pino que fue el único que quedó en pie en el pueblo de Rikuzentakata (noreste) tras el paso del devastador tsunami, y que hoy es símbolo de la rehabilitación de esta localidad.