La tercera ronda para el Acuerdo de Asociación Económica entre Japón y Chile que se inicia hoy, lunes, en esta capital, busca aunar intereses comunes y, a su vez, contrapone dos estilos diferentes de negociación.
Chile llega con un bagaje de más de cuarenta acuerdos comerciales bilaterales firmados, mientras que Japón tiene dos vigentes, uno con México y otro con Singapur.
Japón ha pactado además con Filipinas y Tailandia y se espera que, el miércoles 13, entre en vigor un acuerdo parcial con Malasia.
El contraste en el número de pactos parte de la tardía adopción en Tokio de una política de acuerdos bilaterales ya que hasta la llegada del primer ministro Junichiro Koizumi se favorecía la política multilateral dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Mientras la parte chilena maneja sus negociaciones de libre comercio dentro de la Cancillería, Japón ha adoptado recientemente una estrategia similar facultando una sección especial para los Acuerdos de Asociación Económica (AAE) dentro del ministerio de Asuntos Exteriores.
Aunque ambos países consideran los acuerdos comerciales un asunto primordial para el sector privado, Tokio veta la presencia de empresarios en las negociaciones.
Chile faculta en sus reuniones el llamado "cuarto adjunto", una habitación paralela con ejecutivos del sector privado a la que los negociadores chilenos acuden para consultar y agilizar las decisiones.
Japón se niega a proveer el espacio físico para el "cuarto adjunto" y los empresarios japoneses, por su parte, deberán esperar al final de las discusiones para ser informados de los resultados.
Japón y Chile tras negociación económica
Tokio veta la presencia de empresarios en las conversaciones.