El grupo japonés JASB planea invertir en Panamá unos $20 millones en la instalación de una planta mezcladora de diésel y biodiésel.
El grupo empresarial ya se encuentra en el país, mediante la empresa colombiana Odin Energy Corporation, dedicada al negocio de los hidrocarburos.
Aunque aún no se tiene una localización específica, el proyecto busca producir biocombustible utilizando la palma aceitera africana.
En Panamá recientemente la Cooperativa de Productores de Palma de Aceite de Chiriquí (COOPEMAPACHI) anunció la construcción de una planta extractora de aceite en el distrito de Barú, en la provincia de Chiriquí, a un costo de 7.9 millones de dólares.
COOPEMACHI cuenta con 3 mil 600 hectáreas de palma de aceite en producción, que mensualmente producen 4 mil toneladas de la fruta.
José Morales, presidente de la cooperativa, explicó que esta planta tendrá una capacidad de 20 toneladas de procesamiento por hora y dentro de tres años han planificado una ampliación de 40 toneladas por hora.
Marco legal.
En el caso del grupo japonés JASB, uno de los impedimentos que ha encontrado para desarrollar el proyecto ha sido la falta de un marco regulatorio, según explicó Indira Veitia, directora de EUBK Stock House Corporation.
Esta sociedad pertenece al grupo japonés JASB y sirve de puente para ofrecerle a los inversionistas una cartera de productos de energía limpia, enfocada en el biodiésel y los biocombustibles.
Veitia informó que hace dos años atrás el grupo japonés le planteó la propuesta a las autoridades panameñas encargadas del tema, pero "a la fecha no hemos recibido respuesta".
La nueva oportunidad de negocio en Panamá, agregó, contempla utilizar palma africana que sería importada desde Santa Marta, Colombia, aunque no se descarta la posibilidad de consumir la producción nacional.
Takahito Sakagami, representante legal y CEO del grupo JASB, manifestó que "encontramos grandes perspectivas para desarrollar nuestro negocio en Panamá".
Mientras, Jorge Bendeck, presidente de la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia, afirmó que Panamá tiene un gran potencial para desarrollar este tipo de proyectos.
No obstante, aclaró que esto sería posible "siempre y cuando se desarrollen políticas de incentivos al inversionista".