El economista, catedrático universitario y candidato a ocupar la dirección de la Caja de Seguro Social (CSS), Juan Jované, señaló ayer que la compra de B/.150 millones en bonos del Estado efectuada por esta entidad ha resultado bastante conveniente, sobre todo porque la institución ganará un 8.5% en una operación que resulta bastante segura, aunque recomendó austeridad en los gastos, dada la situación crítica de las finanzas estatales.
El catedrático universitario apoya la transacción, sobre todo porque como está redactada la actual ley, a la CSS no le quedan muchas alternativas de inversión y si no compraba los bonos, ganando un 8.5% de interés, la otra opción que le quedaba era mantener este dinero en el Banco Nacional de Panamá, donde sólo obtendría un 4.9% de interés.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que todas las reservas de la entidad se deben utilizar para comprar bonos del Estado, porque a la CSS le convendría tener una cartera de inversión diversificada, aunque la ley no le da muchas posibilidades.
Jované explicó que el Gobierno debe tener claro que cuando se realiza este tipo de operaciones, en la que se utiliza parte del ahorro nacional destinado para la seguridad social, lo óptimo es que los fondos se utilicen en inversiones, ya sean físicas o en la capacitación del capital humano y no para hacerle frente a los gastos corrientes del Estado.
El economista sostiene que el Gobierno de Mireya Moscoso se encuentra en una situación muy difícil, dado que ha encontrado las arcas estatales vacías y el poco dinero con el que cuenta ya está comprometido, por lo tanto lo más probable es que en sus primeros 100 días de mandato no tendrá casi ninguna flexibilidad para realizar inversiones.
Para Jované, antes de que Moscoso piense en acudir a las Instituciones Financieras Internacionales primero debe provocar la mayor austeridad posible dentro de las filas del Gobierno para tratar de obtener la mayor cantidad de ingresos posibles, hasta que llegue el próximo año y la situación económica del Estado tome un mejor rumbo.
Enfatizó que entre las acciones que puede emprender la presidenta estarían la disminución de los asesores en las diferentes dependencias estatales, limitar o retrasar el nombramiento de cónsules y embajadores, no realizar actos protocolares tan suntuosos y aplicar una austeridad en el uso de vehículos estatales, sobre todo por el aumento desmesurado que lleva el precio del combustible.
Pero, sobre todo, le recomendó al nuevo Gobierno que no dude en implementar una política fiscal muy estricta, debido a que en un país donde la evasión de impuestos es significativa el Estado no puede realizar grandes proyectos, además de que esto es un delito en contra del buen funcionamiento de la sociedad.