Miles de jóvenes estudiantes y trabajadores se manifestaron ayer en varias ciudades de Italia para protestar contra la precariedad laboral y exigir un futuro digno, bajo el lema "Nuestro tiempo es ahora. La vida no espera".
Las protestas, convocadas por varios colectivos, entre ellos el Pueblo Violeta, muy crítico con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se sucedieron durante toda la jornada de ayer sábado en varios lugares del país con el apoyo de padres, jubilados, sindicatos y políticos, entre otros grupos.
Entre los escenarios de las protestas se situaron las ciudades de Nápoles (sur), Bolonia y Milán (norte) y, sobre todo, Roma, donde una enorme bandera italiana de 60 metros recorrió el centro de la ciudad desde la plaza de la República y hasta el Coliseo, según informan los medios de comunicación locales de este país.
"Estamos en la calle por el futuro de nuestros hijos, los primeros que sufren el descuido del artículo 1 de la Constitución.
Aquí hay padres y madres que protestan por el futuro de Italia, coreaban algunos grupos durante la protesta.
Por esto hemos sacado la bandera a la calle, porque es el símbolo de la identidad común", manifestó a los periodistas en Roma Gianfranco Mascia, portavoz del Pueblo Violeta.
La secretaria nacional del principal sindicato, Confederación General Italiana del Trabajo, Susanna Camusso, se unió a la protesta de Roma después de manifestarse también en la localidad de Ancona (este), donde dijo no poder más con un Gobierno que "no se ocupa de las cosas fundamentales, el presente y el futuro".
"Es necesario hacer enseguida una reforma fiscal porque ha llegado la hora y porque es el único modo para encontrar los recursos que permitan crear nuevo trabajo para los jóvenes y para los empleados con contratos precarios en cualquier sector", dijo Camusso, a los medios italianos.
Agregó: "Ya no es posible que quienes viven de rentas financieras o de grandes patrimonios sigan tranquilamente evadiendo impuestos mientras los empleados y los pensionistas sigan pagando, sosteniendo ellos el coste de esta situación".
Entre los colectivos que se manifestaron ayer sábado, está el de los periodistas, para quien el gobernador de la región de Apulia (sur), Nichi Vendola, tuvo unas palabras en Roma: "La precariedad de los periodistas se traduce en la posibilidad de más chantajes.