En el primer cuatrimestre de 2016, los ingresos por apuestas han dado réditos por 27 millones de dólares, un millón menos que en igual periodo de 2015.
Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (Asaja), ha manifestado que el impuesto del 5.5% que se aplica, desde el año pasado, ha traído consigo una gran baja en la clientela.
En el sector se han perdido unos 1,200 puestos de trabajo por la retención del impuesto. La escasez de clientes se ha notado en los ingresos brutos de estos negocios de acuerdo con Alfaro.
No obstante, las apuestas en casinos y salas de juego generaron en Panamá una recaudación de 128 millones de dólares en 2015, un 33.1 % más que los 96.1 millones de dólares del año anterior, informó ayer.
En el 2015 el Estado recibió 82.24 millones de dólares en aportes directos y otros 45.76 millones de dólares procedentes de un impuesto del 5.5% sobre las apuestas creado ese año, cuyo destino exclusivo es sufragar un aumento de las pensiones y jubilaciones, dijo a Acan-Efe el director de la Junta de Control de Juegos de Panamá, Erick Ríos.
Precisó que en el 2014 se registró un "ingreso extraordinario de 13.5 millones de dólares por la renovación del contrato de la concesión a una empresa, lo que totalizó $96.1 millones" en recaudación por apuestas en casinos.
Mercado
En Panamá hay 23 casinos y 100 salas de juego y para este año están por abrir otros dos casinos, en un hotel de la capital y otro en la ciudad central de Chitré.
Más de la mitad de las apuestas que se hacen anualmente en Panamá proviene de los panameños, de acuerdo a la información oficial.
El año pasado se dieron 50 "autoexclusiones", que es un mecanismo voluntario mediante el cual las personas que sufren de ludopatía piden les sea prohibido el ingreso a las salas de apuestas para ayudarles en su recuperación y se pretende iniciar una campaña infantil en el país.