La oficina de prensa de la corte informó que emitiría una declaración más adelante.
Pero, entretanto, estaba vencido el plazo de 24 horas que el propio juez Luiz Roberto Ayoub fijó para emitir su veredicto en torno a la oferta de 449 millones de dólares presentada por el consorcio TGV formado por los trabajadores cerca del mediodía del jueves.
La oferta de TGV fue la única durante el remate y estuvo muy debajo del mínimo de 860 millones de dólares exigido para tomar a su cargo todas las operaciones de la casi octogenaria empresa brasileña. La oferta cayó como un balde de agua fría sobre los inversionistas, quienes dudan que los trabajadores que conforman TGV tengan el respaldo financiero para que la empresa retome una via lucrativa. Las acciones de Varig se derrumbaron en un 58% en la bolsa de valores de Sao Paulo en medio de crecientes temores de que la compañía se encamine hacia el cierre. Los empleados necesitan de un socio capaz de gerenciar. Sin eso, no me siento entusiasmado, "dijo Robert C. Booth, director de AvNews, quien agregó que muchos de los problemas pasados de Varig se originaban en el control de los empleados sobre la Fundación Rubem Berta, que la dirigió historicamente.
Varig está en dificultades financieras desde hace varios años y sus deudas suman unos 3.500 millones de dólares.
Está bajo un régimen de protección desde junio del año pasado, cuando fue la primera empresa brasileña en acogerse a una reciente ley de falencias.
Si Ayoub no aprueba la oferta, la empresa sería liquidada, según las normas de la ley de falencias.
El juez Ayoub había recibido otra oferta, por 800 millones de dólares, para comprar la aerolínea, pero al margen de las condiciones del remate.
La parte más difícil para el "microgerente" en estos casos es poder depender de personas que no fueron contratadas por él y confiar en éstos, dado que no es su estilo delegar funciones de importancia, y aún más sin saber cuál es el precedente del personal a su cargo.
Lo más importante en los casos de traspaso de mando es dejar las diferencias de estilos a un lado, por lo menos durante el período de transición.
La parte que asume el mando debe tratar de aprovechar este momento para absorber todos los conocimientos posibles de la operación por parte del gerente saliente. Luego de terminada esta etapa, la nueva gerencia puede analizar cuál es la situación y evaluar la posibilidad de cambios para así amoldar la operación a su estilo gerencial.
(*) El autor es Empresario
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