La transferencia millonaria realizada por el banco alemán KfW al estadounidense Lehman Brothers tras conocerse la insolvencia ha puesto en entredicho las prácticas del banco público y la eficacia de su control interno.
El consejo de administración de la entidad alemana, en el que tienen asiento los distintos grupos parlamentarios y los ministerios de Economía y Finanzas, se reúne hoy para pedir "explicaciones" al jefe de KfW, Ulrich Schr der, que ejerce su cargo desde hace dos semanas.
KfW hizo el lunes una transferencia de 300 millones de euros a Lehman Brothers, cuando ya se sabía que el banco estadounidense estaba en quiebra.
La operación, al parecer, se realizó automáticamente pues había sido programada días atrás en el ordenador, un fallo técnico que ha convertido al KfW en "el banco más idiota del mundo", según titula ayer en portada el diario Bild.
El KfW se fundó tras la segunda guerra mundial, con dinero del Plan Marshall, para fomentar la reconstrucción.