El mayor inversor privado de General Motors, Kirk Kerkorian, comunicó ayer que venderá 14 millones de acciones a 33 dólares por acción, semanas después de que la compañía automovilística anunciase que no se aliará con Renault-Nissan.
La empresa de Kerkorian, Tracinda, señaló que el pasado lunes alcanzó un acuerdo para vender las acciones a 33 dólares.
Brookly McLaughlin, portavoz del Departamento de Tesoro, señaló que las ventas no son "la opción adecuada en este momento para tratar asuntos de financiación del FMI".
Más que vender oro, la institución debería controlar su presupuesto anual, que se ha duplicado a $980 millones en la última década.