La aerolínea holandesa KLM anunció ayer, martes, su retiro de Guatemala, único país de Centroamérica al que volaba, a causa de la crisis por la que atraviesa la aviación mundial.
El gerente de KLM para Centroamérica, Peter Davise, precisó que el último vuelo de la compañía a este país, después de veintidós años de servicio, tendrá lugar el próximo día 25.
La acción obedece a una reasignación global de los vuelos con el fin de reforzar aquellas rutas de mayor éxito, afirmó Davise al descartar que la medida esté relacionada con la situación política o económica de Guatemala.
En Latinoamérica también han sido suspendidos los vuelos a Santiago de Chile, que se suma a otras siete ciudades alrededor del mundo en las que se han adoptado decisiones similares.
Davise aclaró que KLM mantendrá una oficina en Guatemala para asegurar las conexiones con Europa y adelantó las negociaciones que mantiene con Mexicana de Aviación para los enlaces en la capital del vecino país.
El retiro de la compañía supuso la cancelación de 43 plazas de trabajo en Guatemala y las prestaciones laborales de ley así como otros beneficios implicarán un desembolso cercano a los 250.000 dólares, precisó el gerente financiero de KLM para Centroamérica, William Brealy.
Según Davise, la crisis de la aviación se ha originado por el aumento del 30 al 40 por ciento en el precio de los combustibles al que se suma un descenso en el mismo orden en los boletos por la sobrecapacidad de vuelos en el mundo.
Martinair, filial del grupo KLM, prevé abrir operaciones en Guatemala entre éste y el próximo año, agregó el ejecutivo holandés.