La empresa de productos y servicios fotográficos Kodak, que en el último año se ha desplomado un 90% en bolsa, en medio de los rumores sobre su posible bancarrota, anunció ayer un cambio en su estructura de negocio con el que busca acelerar su transformación en una empresa digital.
La firma con sede en Rochester (Nueva York) y fundada hace ya más de 130 años reveló en un comunicado que ha reorganizado su negocio para reducir las divisiones en las que se compone desde tres hasta dos, que ahora serán la comercial y la del consumidor.
Esas dos unidades de negocio estarán bajo el mando de una nueva oficina de operaciones dirigida por Philip Faraci y Laura Quatela, que ya comparten los cargos de presidentes y directores de operaciones de la empresa fotográfica.