El presidente alemán, Horst Köhler, abordó ayer la crisis financiera en un discurso que él calificó como una historia de su fracaso, en la medida en que no logró en su época como director del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se introdujeran mayores regulaciones en los mercados financieros.
"Voy a contarles una historia sobre mi propio fracaso", empezó Köhler el tradicional "Discurso de Berlín", que los presidentes alemanes pronuncian una vez al año en la capital alemana y dedican a un tema general de actualidad. Luego, Köhler recordó como la crisis asiática de 1999 había dejado como lección la necesidad de poner bajo la lupa los sistemas bancarios, lo que no se hizo oportunamente.