Medida alcanza a los directivos
- Otra pata de la reforma bancaria es el refuerzo de las autoridades de supervisión, que podrán sustituir a los directivos de las entidades en dificultades y exigir transferencias de actividades o aumentos de capital.
Los bancos franceses tendrán que separar en filiales sus actividades de mercado para proteger la actividad de depósitos con clientes particulares, en virtud de un proyecto de ley de reforma del sector aprobado ayer por el Consejo de Ministros.
El Gobierno en su texto plantea prohibir las operaciones bursátiles automáticas de alta frecuencia (preprogramadas y que se activan con menos de un segundo entre unas y otras), así como las realizadas con productos derivados de materias primas agrícolas.
"El proyecto de ley saca las lecciones de la crisis financiera al separar las actividades de los bancos para limitar los riesgos de los depositarios", señaló el comunicado emitido al término del Consejo de Ministros.
Afirmó que al circunscribir las actividades de mercado en una filial separada -que deberá ser efectivo a partir del 1 de julio de 2015- se trata de "proteger el banco en caso de problema".
La razón es que en el pasado ha constatado que "los Estados con demasiada frecuencia han tenido que acudir para salvar los depósitos de sus clientes y evitar el contagio y el riesgo sistémico", puesto que las entidades se creían al abrigo de la quiebra por una intervención pública.
El Ejecutivo advirtió de que "serán los accionistas y eventualmente ciertos acreedores los que tendrán que soportar en primer lugar el costo" de posibles pérdidas en esas actividades de mercado.
No estarán concernidas por la obligación de quedar apartadas en una filial los negocios considerados "útiles para la financiación de la economía", como los servicios de cobertura, de financiación y de inversión, la gestión "prudente" de la tesorería, las operaciones financieras entre entidades de crédito y las operaciones de inversión del grupo.