La batalla actual en América no enfrenta a Estados Unidos con sus vecinos del sur, sino a dos corrientes políticas de Latinoamérica con repercusiones muy distintas en el futuro de los países de la región, el liberalismo y el populismo, afirma ayer la revista británica "The Economist".
En un especial dedicado a la región, la publicación destaca que tras el estancamiento económico en Latinoamérica registrado entre 1998 y el 2000, los ciudadanos culparon de la crisis a los procesos económicos neoliberales de la década de los años 90 y comenzaron a votar a la oposición, que tendió a ser de izquierdas.
En la actualidad, uno de los dos bandos señalados por "The Economist" está formado por políticos liberales, de izquierdas y de derechas, y el segundo, por los "líderes populistas radicales".
"Los populistas gritan más alto y reivindican estar ayudando a los pobres a través de la nacionalización del gas y el petróleo", dice la publicación. Ni el presidente boliviano, Evo Morales, ni el venezolano, Hugo Chávez, forman parte de la elite "blanca" que ha dirigido la región durante décadas.