A diferencia de las medidas anteriores los cambios en el sistema tributario no consiste meramente en la creación de nuevos impuestos, sino más bien poner un tapón a los escapes que tiene el sistema tributario, según ha dicho en varias ocasiones el ministro de Economía y Finanzas, Ricaurte Vásquez.
El proyecto de Ley por medio del cual se implementa una equidad fiscal fue esperado con ansias durante meses por los empresarios, quienes desconocían casi por completo cuál sería la iniciativa gubernamental. Así fue que el pasado 11 de enero que se hizo público el anteproyecto dejó a más de un gremio con mil interrogantes.
Vásquez explica que probablemente los empresarios esperaban que la reforma fuera dirigida a incrementar algunos impuestos como el Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS), sin embargo la idea fue revisar las debilidades del código fiscal.
Por otro lado se tenía que tratar de solucionar la millonaria salida de dinero producto de las exoneraciones fiscales dirigida a cierto grupo de privilegiados entre los que se encuentran el gremio industrial y algunos altos servidores públicos e inclusive la Zona Libre de Colón.
Y es que tan sólo para el año pasado las exoneraciones fiscales alcanzaron los 210 millones de dólares, mientras que el sistema sólo llegó a recaudar 150 millones de dólares.
Sin embargo la brecha fiscal que dejaban estas exoneraciones en el sistema tributario no era sentida gracias a los aportes del Canal de Panamá que en los últimos 5 años sobrepasaron los 1,800 millones de dólares.
Lo anterior trajo como consecuencia un problema de arrastre insostenible, ya que para poder mantener las necesidades del Estado se tiene que contar con los recursos. Por otro lado no se puede continuar aumentando la deuda pública que ya sobrepasa los 10,000 millones de dólares, dijo Vásquez en su momento.
En 1984, de cada dólar que circulaba en el país 0.14 centésimos iban a dar al fisco. Hoy día sólo ingresan 0.08 centésimos y medio.
Los gastos del Estado consumen 0.18 centésimos de cada dólar que circula en el país.
La diferencia de 0.10 centésimos debe ser compensada con diversas medidas de ahorro y tributarias.
Si las autoridades no hubiesen solicitado una suspensión temporal de la ley de responsabilidad fiscal, el nivel de endeudamiento sobrepasaría 11,000 millones de dólares.