Pese al temor a que Estados Unidos sean objeto de nuevos ataques terroristas y la verdadera paranoia que se ha apoderado de muchos estadounidenses como consecuencia de los casos de ántrax detectados en Florida y Nueva York, la Bolsa de Valores de Nueva York continuó anotando alzas la semana que acaba de finalizar.
Durante esos días de negocios los mercados mantuvieron la tendencia al alza que han mostrado en las dos semanas precedentes, empujados esta vez por las noticias de ganancias de empresas y que resultaron mejores a las previstas.
Aún cuando se cree que este trimestre las ganancias de las empresas estadounidenses mostrarán los índices menos favorables en 10 años, las noticias recibidas hasta ahora han resultado mejores que las previsiones extraordinariamente pesimistas de los analistas.
Esto bastó para que durante la semana el promedio Dow Jones de Industriales, el más significativo de Wall Street, acumulase ganancias de 225 puntos, equivalentes a un 2.44 por ciento, hasta cerrar el viernes en los 9,344.16 puntos.
Este nivel está tan sólo a 261 puntos o un 2.7 por ciento por debajo del cierre del 10 de septiembre.
Por su parte, el mercado Nasdaq, donde cotizan las principales empresas de nuevas tecnologías, ordenadores e internet, cerró la semana con unas ganancias de 98 puntos, equivalentes a un 6.11 por ciento, hasta los 1,703.40 puntos. Este nivel está sorprendentemente por encima de los 1,695 puntos con que cerró el Nasdaq el 10 de septiembre.
Todo esto a pesar de que el domingo pasado se inició la campaña militar de EU en Afganistán y los miembros del régimen talibán, y el buscado terrorista Osama bin Laden, han advertido a los estadounidenses de nuevos ataques.
Junto factores de incertidumbre, las bolsas fueron amenazadas durante la semana por magros datos económicos. Las ventas al por menor en EU cayeron un 2.4 por ciento en septiembre, la mayor baja en nueve años y muchísimo mayor a la caída de un 0.7 por ciento que esperaban los analistas. A estas malas cifras de consumo se sumaron las cifras de inflación al por mayor, que se elevó un 0.4 por ciento en septiembre más que las expectativas de un alza de sólo 0.1 por ciento.
Los analistas de Wall Street señalan que, pese a todas las amenazas y temores relacionados con el terrorismo, y las perspectivas poco favorables de la economía, las bolsas continuaron subiendo debido a la demanda de acciones de parte de inversores que creen que en el largo plazo los mercados se recuperarán.
Con todo, los expertos advierten de que en los meses que vienen cualquier mala noticia relacionada con la campaña de los EU en Afganistán o con posibles nuevos ataques terroristas en Norteamérica, podrían hacer cambiar radicalmente el panorama de los mercados y el optimismo de los inversores, que continúan comprando acciones pese a todos los riesgos que pesan sobre Wall Street.