La Comisión Europea valoró la decisión del Gobierno estadounidense de limitar el sueldo de los ejecutivos de las entidades que reciban fondos públicos y destacó que este tipo de medidas resultan útiles para incentivar la devolución de las ayudas.
Según las normas aprobadas por el Tesoro estadounidense el miércoles, la remuneración de los directivos de las entidades financieras a las que el Estado inyecte fondos tendrá un tope de 500.000 dólares (alrededor de 390.000 euros) anuales.
El portavoz comunitario de Competencia, Jonathan Todd, acogió la iniciativa y apuntó que varios países de la UE -Francia, Italia, Reino Unido, Grecia, Dinamarca, Suecia, Eslovenia, Letonia e Irlanda- han incluido ese tipo de limitaciones en sus planes de apoyo al sector financiero. Todd recordó que, para recibir el visto bueno de Bruselas, las ayudas a la banca deben incluir incentivos para la rápida devolución de los fondos y consideró que limitar la retribución de los ejecutivos es una buena opción. Precisó, no obstante, que hay otros mecanismos para conseguir ese objetivo y dejó claro que corresponde a cada país elegir el más adecuado.
Sobre la posibilidad de fijar una limitación general a los sueldos de los directivos se recordó que Bruselas ya aconsejó a los países en 2004 que tomaran medidas.