La Comisión Europea propuso ayer a los 27 varios cambios a las normas que regulan la fiscalidad del ahorro, para dificultar la evasión de impuestos mediante cuentas, depósitos y productos de inversión en entidades localizadas en países distintos al de residencia.
El Ejecutivo comunitario pretende tapar algunas de las "lagunas" detectadas en la legislación actual, como la posibilidad de eludir el pago de impuestos mediante la creación de sociedades interpuestas o fundaciones.
Además de garantizar que estas estructuras pagan los impuestos correspondientes, Bruselas también quiere extender las normas a los productos de inversión más novedosos, como bonos, a todo tipo de fondos de inversión y a algunos seguros, hasta ahora excluidos.
La directiva sobre la fiscalidad del ahorro, vigente desde 2005, introdujo el intercambio automático.