La comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, afirmó ayer que hay un problema de competencia en el mercado español de telefonía móvil, dado que sus precios a nivel nacional son los más altos de toda la Unión Europea (UE).
Así se pronunció la comisaria en la presentación en una rueda de prensa del informe sobre los progresos del mercado único de las telecomunicaciones.
Según el estudio, elaborado por datos aportados por los reguladores del sector de cada país, España tiene de media las tarifas nacionales por los servicios de telefonía móvil más altos de la Unión Europea, de forma que un usuario medio pagó en torno a 35,89 euros al mes en 2008 mientras que la media europea se sitúa en 19,49 euros.
Esas tarifas aumentaron en 2008 ligeramente en España frente al año precedente, cuando quedó en 35,41 euros de media al mes, mientras que en Europa descendieron (fueron de 21,48 euros de media en 2007).
"Hay un problema de competencia, y en términos de competencia tendremos algunas conversaciones con España", indicó Reding, que destacó que este país tiene los precios por el uso del móvil en territorio nacional más altos de Europa.
En ese sentido, señaló que "cuanta menos competencia haya menos se conseguirá bajar los precios".
"La correlación que siempre hago es que la competencia lleva a la inversión y a bajar los precios", concluyó, y subrayó que "España parece que no ha visto que la competencia es la mejor manera de invertir en los beneficios de los consumidores".