En el marco de un almuerzo con banqueros texanos y clientes del BBVA Compass, el resultado de la fusión del poderoso banco español y un banco del Sur de los EE.UU. culminada exitosamente el año pasado, el presidente del BBVA, Francisco González, recalcó que la crisis actual requiere para ser enfrentada, que se estabilice con urgencia el sistema financiero.
Según González, la clave que le ha permitido al BBVA superar la crisis ha sido el apego a los principios que rigen su actuar: ética, transparencia y prudencia.
El presidente del conglomerado financiero español, agregó que en los países desarrollados será necesario actuar rápidamente para garantizar que los mercados financieros recuperen la normalidad, ya que "la situación es desoladora".
En su opinión, las medidas a tomar no deben centrarse principalmente en salvar a los grandes bancos de la quiebra, sino en conseguir un sistema bancario más fuerte, eliminando aquellas partes del sistema que no funcionen como es debido.
González planteó que la mejor opción sería un modelo de intervención por medio del cual la reestructuración de los bancos se llevaría a cabo en tres fases bien diferenciadas, con el fin de no extender a muy largo plazo el giro que debe tomar la industria bancaria.
En primer lugar, cuando un banco da muestras de debilidad extrema, las autoridades deben acogerlo bajo su tutela, reemplazando al equipo de dirección y reduciendo o eliminando la participación accionaria. Luego, el nuevo equipo directivo se encargaría de separar los activos sanos de los tóxicos. Los activos nocivos pasarían a cuarentena en fondos específicos gestionados públicamente, a fin de recuperar el mayor valor posible para todos los contribuyentes.
Logrado esto y como ultima fase, se volvería a privatizar el banco saneado, mediante una venta transparente a empresas privadas.
Por su parte, Donald Powell, ex presidente de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) abogó por el sistema capitalista, considerándolo como el mejor sistema económico que la humanidad ha conocido hasta el presente, pero se lamentó que actualmente está sentado en "el banquillo de los acusados".
Expresó que hasta hace poco, había una preocupación común en los ciudadanos de los Estados Unidos, consistente en la respuesta a la pregunta ¿Está mi dinero a buen recaudo? A su juicio esa preocupación ha sido superada, a pesar que la crisis continúa.
Powell recomendó modificar la manera como los reguladores de los Estados Unidos habían medido hasta hace poco el capital de los bancos, sugiriendo que debe regularse por Ley el capital mínimo requerido, sin caer en la tentación de abusar de las normas regulatorias, lo que podría dar al traste con el sistema financiero mismo.