Economía

La conectividad de Panamá: éxitos y desafíos

Este artículo evalúa las perspectivas de crecimiento de la región de América Latina (AL) y el Caribe en el venidero quinquenio, y las implicaciones que esos escenarios suponen para los países de la zona, incluyendo por supuesto Panamá.


Analista del Centro Nacional de Competitividad

Este artículo evalúa las perspectivas de crecimiento de la región de América Latina (AL) y el Caribe en el venidero quinquenio, y las implicaciones que esos escenarios suponen para los países de la zona, incluyendo por supuesto Panamá. Veamos las estrategias que se requieren, y si aplican estas o no al caso Panamá.

De acuerdo con un documento reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), después de casi una década de fuerte crecimiento, la región se expandirá a un menor ritmo, a consecuencia de un debilitamiento de la economía Europea y la China, importadores claves de las materias primas que produce el área.

 

De allí que el principal desafío sea adaptarse a un entorno de menor crecimiento y mejorar la competitividad sobre todo de las empresas exportadoras.

Ello requiere aumentar la productividad a través de innovación tecnológica, y promoviendo cambios estructurales que confieran flexibilidad al entorno microeconómico donde operan estas empresas, impulsando el funcionamiento de genuinos sistemas de libre oferta y demanda. Como desafío principal, el informe plantea diversificar las exportaciones para depender menos de los bienes primarios (“commodities”).

¿Pero, cómo lograrlo? De acuerdo con el reporte, la región aún presenta amplio margen para reducir los denominados “costos de logística” y promover políticas de encadenamiento entre sus sectores e industrias exportadores claves, lo que permitiría generar mayor valor agregado. Una opción sería la ampliación de sus infraestructuras compuestas por carreteras, puertos y aeropuertos, todos esenciales para la conectividad. Pero ¿cómo aplica ello a Panamá?

 

Desafortunadamente, todas las anteriores son soluciones duras (“hard solutions”) que son demoradas y costosas. Entre tanto, se podrían adoptar en Panamá soluciones suaves (“soft solutions”) para mejorar la gobernanza y la institucionalidad de los entes involucrados en la planificación, formulación y ejecución de estrategias para la competitividad de los sectores y actividades críticas.

Por su favorable posición geográfica, la economía gira fuertemente en torno a las actividades canaleras, fomentando que el país exporte principalmente servicios como logística, además de turismo, reexportaciones y banca, las cuales de paso dependen mucho del crecimiento de la región.

Ello exige buscar destinos (nichos) en países de alto poder adquisitivo para aumentar el crecimiento del producto interno bruto (PIB) y reducir la pobreza rural, por ejemplo.

 

Otra prioridad para la región, que aplica a Panamá, consiste en impulsar la productividad aumentando de manera focalizada la “competitividad logística” para abaratar costos y aumentar la capacidad exportadora. Esto es clave para Panamá dado el rol primordial que juega la logística como eje de su economía.

Por ende, una solución de las “suaves” pero de considerable complejidad para el caso de Panamá, sería aumentar la competitividad del servicio de transporte interno de carga y pasajeros. Por ejemplo, los altos costos del transporte de carga entre las ciudades de Panamá y Colón serían el resultado de la posible vigencia de prácticas no competitivas de diversos agentes y actores. De hecho, la mayoría de las naciones de la región enfrenta entre sí similares desafíos en cuanto al movimiento transfronterizo de carga.


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920594
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América