La vigésimo quinta Copa de Africa ya está tocando a su fin. El anfitrión, Egipto, y el sorprendente Côte d"Ivoire (verdadero nombre de Costa de Marfil) clasificaron a la final.
En Alejandría, Costa de Marfil derrotó a Nigeria 1-0, y en El Cairo, Egipto superó a Senegal 2-1. Hoy, se medirán Nigeria y Senegal definirán el tercer lugar, y mañana Egipto y Costa de Marfil dilucidarán la final.
Didier Drogba, costamarfileño, delantero del Chelsea inglés, se ubica desde ya, como una de las figuras que con su habilidad y olfato de gol, dirá presente en el próximo Mundial. Este martes, Drogba fue el autor del único gol, en el minuto 47.
Conducido estratégicamente por el exfutbolista francés Henri Michel, Costa de Marfil --en cuyo camino mundialista se cruzarán Argentina, Holanda y Serbia-Montenegro-- va a vender muy caras sus derrotas. Las Super Aguilas de Nigeria, pueden dar fe de ello.
En la capital egipcia, Ahmed Hassan (36’ de penal) y Amr Zaki (81) aseguraron el boleto del país sede. Mamadou Niang descontó a los 48’ para los senegaleños.
Sea cual fuere el marcador de la final, mañana, han vuelto a caer los cameruneses de Samuel Eto’o, los sudafricanos de Pascal Feindounou, los nigerianos de Obafemi Martins, los marroquíes de Chamaj Maruán. Con esta colocación suya en la gran final de Africa, Côte d"Ivoire (o Costa de Marfil) exige que la miremos con un sentimiento de legítimo respeto.
Tuve la oportunidad de visitar la Ciudad de Panamá, también Gamboa y algunas partes del Canal de Panamá. Todos estos lugares fueron maravillosos. Pero la mejor parte de mi viaje fue cuando conviví 100% con los Emberá y los Waodani (Huaurani) por una semana en su propio territorio, que asombrosamente está ubicado a pocas horas de la urbe.
Fue una experiencia que cambió mi vida y que llevaré en mi corazón para siempre.