Los paros de producción impuestos por los constructores automovilísticos alemanes para afrontar la crisis provocarán, según los especialistas, unos 50.000 despido en las empresas de componentes.
"Si el mercado sigue evolucionando tan negativamente como hasta ahora, pueden destruirse hasta 50.000 empleos", declaró el director del Centro de Investigación para el Automovil de la Universidad de Duisburg-Essen, Ferdinand Dudenh ffer.