China anunció ayer un fuerte desplome de sus exportaciones en febrero del 25,7%, cifra que unida a la bajada de la inflación de ese mes (un 1,6%) muestra un agravamiento de la crisis económica en la tercera economía mundial.
Por cuarto mes consecutivo, descendieron las exportaciones en un país que depende de ellas para continuar su crecimiento económico.
Éstas, debido al hundimiento de la demanda, alcanzaron sólo $64.895 millones (unos 51.320 millones de euros), frente a los $90.450 millones de enero (70.200 millones de euros).
Según las mismas estadísticas, publicadas ayer en la web oficial de la Administración General de Aduanas, las importaciones cayeron un 24,1% y sumaron $60.054 millones (47.490 millones de euros). El comercio exterior chino en el segundo mes del año llegó a $124.948 millones (98.810 millones de euros), un descenso del 24,9%.