La economía alemana se separa de la del resto de Europa y muestra señales de deflación, debido a los enormes costos de la reunificación, las condiciones de su ingreso a la zona euro y la falta de voluntad de sus dirigentes para introducir las reformas estructurales necesarias, según expertos económicos.
El crecimiento económico de 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre del año confirma que el país volverá a estar a la cola del resto de las naciones de la Unión Europea (UE), con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 0.5%, en comparación con el 0.6% de 2001.
Mientras Alemania experimenta desde 1996 un crecimiento anual medio de su economía de 1.5%, el resto de los países de la zona euro registra un aumento del PIB de 2.8%.
La otrora locomotora económica europea sufre todavía el enorme peso financiero del proceso de reunificacion. Además, expertos económicos como Veronique Riches-Flores, de la Societé Generale, opinaron en una entrevista que el ingreso a la zona euro no fue bien negociado por la parte alemana.
El país ha pasado "a integrar la Unión Monetaria con una tasa de cambio sobrevaluada en comparación con sus socios de la zona euro", lo que ha creado "una situación potencialmente explosiva", señaló Riches-Flores.
En 1998 el nivel de precios superaba en 15% el de los demás países de la zona. Entre 1985 y 2002 la competitividad de Alemania en términos de costos se redujo alrededor de 30% y el país paga caro en estos momentos el precio de una situación insostenible con aumento del desempleo, drástica reducción de la demanda interna y tendencia a la baja de precios y activos. "El riesgo de que la situación presente desemboque en deflación es serio", concluyó Riches-Flores.
Diversos analistas económicos coinciden además en que Alemania vive simplemente por encima de sus posibilidades y no está dispuesta a hacer los sacrificios ineludibles para corregir esta situación.
"La actividad y el empleo están penalizados por los impuestos y las contribuciones sociales (que ascienden al 45% del salario bruto)", estimó el Deutsche Bank en un estudio.